Los pasamanos son estructuras elevadas, normalmente instaladas en escaleras, balaustradas, balcones, etc., que sirven tanto para fines prácticos como decorativos. Son el borde superior (superficie superior) de barandillas o balaustradas para que las personas se agarren mientras caminan.
Los pasamanos de madera tienen una fuerte textura natural, aportando calidez y confort a las escaleras. Sus ricas y diversas texturas y colores pueden coordinarse con varios estilos de diseño de interiores, ofreciendo mayores posibilidades de personalización del estilo. Sin embargo, se debe prestar atención a la prevención de la corrosión y la humedad, haciéndolos adecuados para uso en interiores. Los pasamanos de metal, como el acero inoxidable y el hierro forjado, suelen tener una apariencia moderna y minimalista, son resistentes, duraderos y fáciles de mantener, pero pueden resultar fríos al tacto en invierno y verano. Los pasamanos de vidrio son transparentes y luminosos, lo que aumenta la luz natural y aporta una sensación de luminosidad y modernidad a las escaleras. Se debe utilizar vidrio templado o reforzado para garantizar la seguridad. Los pasamanos de piedra, como el mármol y el granito, son resistentes y duraderos, y añaden un ambiente noble y elegante a las escaleras.
Los pasamanos de escaleras de estilo-de lujo suelen utilizar una combinación de materiales como metal (acero inoxidable, latón), madera maciza y vidrio, con líneas simples y suaves y combinaciones de colores sobrios.
La altura de los pasamanos debe cumplir con las normas nacionales. Por ejemplo, la altura de los pasamanos de las escaleras interiores, medida desde el borde frontal del escalón, no debe ser inferior a 0,9 metros, y la distancia libre entre las barras verticales del pasamano no debe ser superior a 0,11 metros.
